LOS SUEÑOS DE FOTO DONADIE

LOS SUEÑOS DE FOTO DONADIE

Cuando Foto abrió la ventana y contempló el radiante amanecer, pensó que mejor día no había podido elegir para llevar a cabo su llamada revolución planificada y, sonriendo con la mueca de los triunfadores, encaminó sus pasos hacia la ducha.

Bajo el agua, su voluntad le dijo que seis meses de ejercicios de Tai Chi Chuan y de cultura psíquica Aubanel eran más que suficiente para romper las cadenas que le habían conducido al infortunio y a la derrota. Su voluntad en esos momentos era un ciclón; era tan decidida que, cuando vio su escuchimizada figura reflejada en el espejo, el corazón no le dio el acostumbrado vuelco de desasosiego.

Se vistió con el traje marrón cruzado de anchas rayas, la camisa rosada y la corbata verde de mariposas negras. Se bebió el tazón de leche con los Kellogg’s vitamínicos, se atusó el bigotito a lo David Niven y salió eufórico rumbo a la batalla…

Así comienza la aventura de Foto Donadie, un pobre empleado con ínfulas de superación, que se ven marchitadas cuando el corrupto y poderoso jefe Marth, director general del grupo Eleutheria, le anuncia su despido el mismo día que salió eufórico hacia la batalla… Su afán de venganza le lleva a una serie de descabellados hechos que acaban con él en el hospital y sin apenas dinero de la escasa indemnización que recibió… Un día, en medio de su desesperación, le visita su compañero Lenin, también despedido, con la noticia de que el gordo Marth junto con el directivo Panagés y otro personaje desconocido quieren asesinar a don Wenceslao de Izaur, fundador y mayor accionista del grupo Eleutheria, porque impedía la fusión con Prisoc, y con ello la imposibilidad de recibir extraordinarios beneficios económicos. Todo ello lo escuchó clandestinamente en una reunión mientras arreglaba una grabadora tras un sofá. En un descuido de los reunidos puede escapar dejando la grabadora funcionando… El objetivo de Foto y Lenin es encontrar la grabadora…