RUPTURA

RUPTURA

Estos cuentos se basan en el cuadro titulado “Ruptura” de la excelente pintora surrealista hispano-mexicana Remedios Varo. De un caserón, que simboliza la consciencia, lo real, la rigidez de la norma, el qué dirán, sale por una puerta entreabierta la protagonista embutida en una capa marrón junto con un grupo de papeles al aire, que bien pueden significar la escapada del subconsciente que se ahogaba con el encorsetamiento de las normas y reglas que le imponían lo racional, lo que debe ser, aquello que limita al creador y no lo enriquece… Es decir, rompe con lo establecido. Quien se precie de artista, debe de considerar la ruptura con la estrechez de lo manifiestamente correcto. Hacer como la protagonista del cuadro: escapar de lo consciente y buscar nuevas formas para no anquilosarse en lo actual. Es decir bucear en el subconsciente. En pocas palabras el genial Salvador Dalí lo definió perfectamente: “Declaro la independencia de la imaginación y el derecho del hombre a su propia locura.” El cuadro “Ruptura” de Remedios Varo representaba esa lucha de lo consciente contra el subconsciente, y viceversa… Como el caserón tiene seis ventanas de las que miran seis observadores quizás satisfechos por su elección de quedarse, o quizás celosos de la iniciativa de la protagonista de escapar, pero cobardes de no tener el valor de romper con lo establecido… dediqué a cada uno de esos indecisos un cuento para que rompieran con la duda. Son cuentos que muestran en pocas palabras, que es la característica principal del cuento, la condición humana, transitando por paisajes surrealistas, llenos de fantasía donde la imaginación va por libre.