SALAM ALEIKUM

SALAM ALEIKUM

En el recuerdo de todas las víctimas que han sido asesinadas bajo el grito de Al lahu akbar

La novela empieza recordando a Ibn Arabi: «Hubo un tiempo, en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía. Ahora, mi corazón se ha convertido en el receptáculo de todas las formas: Es pradera de las gacelas y claustro de monjes cristianos, templo de ídolos y Kaaba de los peregrinos, las Tablas de la Torá y los versos del Corán. Porque proceso la religión del Amor y voy adonde se encamine su caravana, pues el Amor es mi doctrina y mi fe.»

Es posible que a algún lector pueda molestarle algunas frases de la novela. No pido perdón por ello, lo único que puedo decirle es que: «lo siento por su dogmatismo y falta de comprensión», y expresarle lo que personalmente pienso cuando alguien ataca mis creencias: «siento que no las comprenda». Tras siglos de opresión civil y teológica el hombre occidental ha alcanzado la tolerancia necesaria para una pacífica convivencia, algo muy lejano de la que ofrece gran parte del mundo islámico.

Con esta novela se cierra la trilogía ‘Bajo la sombra del Gurugú’. Los descendientes de los hijos  que nacieron de la unión de Indalecio con Aixa han ido recorriendo sus páginas a través de casi doscientos años, ignorando su origen común, unas veces con fraternal amistad, y en otras envueltos en el odio. Calcada analogía de lo que ocurre con la humanidad. Las palabras que expresó Indalecio Páez ante el cadáver de uno de sus hijos en ‘Ulad Mlilia’ siguen vigente:

¿Por qué Dios, por qué si somos tus hijos nos divides de esta forma tan cruel?

 

Entrevista 1 en el Faro de Melilla

Entrevista 2 en el Faro de Melilla

Entrevista 3 en el Faro de Melilla